| SEPTIEMBRE 27 |
“CONFORME A TODA LA LEY”
2 Reyes 23:21-37
El Espíritu Santo da alta calificación a Josías. Ni antes, ni después hubo
rey que se convirtiera de TODO su corazón, de TODA su alma y de TODAS
sus fuerzas, conforme a TODA la ley de Moisés (v. 25).
Hemos leído de tantos reyes con rectitud parcial, que es alentador ver
que hubo consagración cabal a la voluntad de Dios. Ya limpiada la tierra
de idolatría y vileza, el rey mandó al pueblo que celebrara la pascua,
fiesta de memoria de lo que Dios había hecho por la nación. No hubo tal
pascua desde los tiempos de los jueces. Fue más notable que las celebradas
por David, Salomón y Ezequías. Quitó también a los brujos y adivinos.
Con todo, el pueblo iba irremisiblemente hacia el juicio prometido por
Dios. Josías muere en una batalla y le siguen en el trono dos de sus hijos.
El pueblo coronó a Joacaz quien no era el mayor y Faraón Necao tuvo que
componer esto poniendo al primogénito, a quien le cambió el nombre. Jeremías
nos da muchos detalles de estos dos hermanos que ocuparon indignamente
el trono de David.