| MAYO 7 |
DOS EJEMPLOS DIGNOS DE IMITAR
Números 27:1-23
1. Las hijas de Zelofehad (vs. 1-11).
Su padre había muerto sin dejar hijos y en las instrucciones dadas hasta
ese momento no se mencionaba herencia para las hijas, así que ellas pidieron
heredad. Dios vio con agrado esta petición y la concedió. Esto demuestra
que fue una petición de fe y esto aún agrada a Dios que, en su gracia,
nos da más de lo que pedimos o pensamos (Ef. 3:20).
2. Moisés (vs. 12-23).
A causa de su pecado Moisés no pudo entrar en la tierra prometida, pero
Dios lo llevó al monte para que pudiera verla. El ejemplo que queremos
resaltar está en la respuesta de Moisés al anuncio de su muerte. No hay
disculpas, lamentos o ruegos personales. Moisés pide bendiciones para el
pueblo de Dios y para su sucesor, Josué (vs. 15-17). Pidamos hoy lo mismo
a favor de la iglesia: que la congregación no sea como ovejas sin pastor,
que haya espíritu en los pastores (v. 18), que sean aprobados por Dios,
que salgan y entren como guías y ejemplos bajo la dirección del Príncipe
de los pastores (Ef. 4:11; 1 P. 5:2-4).