| MAYO 26 |
PADRE E HIJO
1 Samuel 3:1-21
Estamos pensando en la relación espiritual: la de hijo en la fe. Aquí,
a diferencia de otros incidentes, Elí se destaca como buen ejemplo para
pastores y maestros.
1. Un justo juicio. Elí en su aposento, Samuel en el templo (vs. 2,3).
Esto no es de criticarse, al contrario, quiera Dios que podamos hacer un
justo juicio de nuestras habilidades y dar paso al más joven, más entusiasta,
cuando el tiempo llegue. ¿Para qué serviría un velador que no puede ver?
2. Una comunicación completa. Samuel corrió a buscar a Elí (v. 5). Estaba
reaccionando como había sido instruido, respetaba a su anciano tutor porque
admiraba su sabiduría. ¿Estamos educando al niño lo suficiente para que
cuando sea joven nos siga buscando?
3. Una paciencia perfecta. Tres veces fue despertado el anciano y tres
veces fue recibido Samuel con amabilidad; aún más, fue recibido con comprensión
y con deseos de ayudarlo a resolver su problema en ese instante (v. 10).
¿Qué haría usted si su hijo en la fe lo despertara a media noche para pedirle
le explicara algo que sentía que Dios le estaba diciendo?