| MAYO 1 |
NUEVAS ARMAS DEL ADVERSARIO
Números 22:1-20
Balac, rey de Moab, se da cuenta que un pueblo que confía en Dios es invencible,
así que no usa armas convencionales sino que lleva la batalla a la esfera
espiritual.
Cuando los mensajeros de Balac llegan a la casa de Balaam allí está Dios
con un mensaje categórico: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo,
porque bendito es (v. 12).
Una segunda delegación, más honorable, consigue que Balaam vuelva a buscar
palabra de Dios para saber qué hacer. Se sabe muy poco de Balaam en cuanto
a su origen o su llamado profético, pero son muy importantes las lecciones
que nos puede enseñar.
Aprendamos hoy que Dios no cambia. Si nos prohíbe algo, hacemos mal en
volver a pedir su dirección para hacer algo contrario a su voluntad que
ya conocemos. Existe el peligro que nos dé permiso, pero acompañado de
pesares que nos convendría evitar. Aprendamos a someternos a la Palabra
de Dios y así no prosperarán las asechanzas del diablo en contra de nosotros.