| JUNIO 27 |
UN PROBLEMA DE SEGURIDAD
1 Samuel 29:1-11
Los filisteos desconfiaron de David porque era un extranjero. Me pregunto:
¿Por qué nosotros, que tenemos lucha contra Satanás y el pecado, no mostramos
la misma desconfianza con respecto a aquellos que son esclavos del pecado
y los tenemos como aliados? Pensemos en la lección No os unáis en yugo
desigual con los incrédulos (2 Co. 6:14), y analicemos cómo se puso en
práctica, a la inversa, en la historia de hoy.
1. Argumentos en contra: (a) Son hebreos (v. 3). (b) En la batalla se nos
pueden volver enemigos (v. 4). (c) Son hábiles (v. 5).
2. Argumentos en favor: (a) Nunca me ha faltado (v. 3). (b) Ha sido como
un ángel (v. 9). (c) Ninguna cosa mala he hallado en él (v. 6).
Los argumentos en contra se basan en la naturaleza del enemigo, y en esto
se basa la Biblia para decirnos: No tengas en tus círculos íntimos a quienes
no sirven a Dios. Los argumentos en favor son de tipo circunstancial y
subjetivo: Desde que lo conozco...; Es el que mejor se ha portado conmigo;
No le veo nada de malo, etc.
Mis argumentos están basados en el presente o en mi punto de vista. Los
argumentos que Dios presenta están basados en su omnisciencia.