| JUNIO 17 |
AMISTAD PUESTA A PRUEBA
1 Samuel 20:26-42
Las palabras que Saúl lanzó a su hijo Jonatán tenían toda la intención
de hacerlo desistir de su lealtad por David. Las primeras palabras: Hijo
de la perversa y rebelde (v. 30) más que burla buscaban herirlo en su
orgullo, pero pasó la prueba y aguantó el ser anonadado ante los demás
convidados a la fiesta.
En seguida el rey hace referencia a la honra que le debía a su madre: estaba
por cometer una necedad ante los ojos de la mayoría, y esto traería tristeza
a su madre (Pr. 10:1). Pasa esta prueba pensando que nada que agrada a
Dios, debiera avergonzar a sus padres y que, por consiguiente, las deducciones
eran incorrectas.
Finalmente, su padre lo hace pensar en su futuro: mientras David viviera
su trono no estaría seguro. Ante esto podemos pensar que no hay nada mejor
que encomendar el futuro a Dios, y que, si está en sus manos, no hay nada
que temer y menos hay razón para mostrar deslealtad.
La frase: David lloró más (v. 41) nos deja ver que no le era fácil a
David ser el ungido de Jehová, pues bien sabía que esto le había venido
porque había sido señalado por Dios como sucesor de Saúl.