| JULIO 4 |
ABNER
2 Samuel 3:1-21
Los capitanes del ejército tenían gran influencia en el pueblo y eran temidos
en la corte. Los dos grandes de la época de David no fueron la excepción.
Abner fue capitán del ejército de Saúl y como tal, buscó seguir en el poder
proponiéndole el trono a Is-boset, hijo de Saúl. Esto provocó un enfrentamiento
entre los seguidores de David y Abner, batalla que se suspendió, pero que
al fin se resolvió por una disputa en la corte (v. 8).
El relato de hoy pone de manifiesto el carácter débil de Is-boset y la
mente sagaz de Abner. Buscaba el poder, no lo consiguió con su rey títere,
así que lo buscaría presentando a David un ejército más numeroso que el
de Joab, su oponente. El pacto con David le hubiera dado lo que buscaba.
La lección de hoy la podemos encontrar en lo vano y peligroso que es confiar
en el hombre para lograr nuestros propósitos. También, escondido en un
versículo está una lección de fidelidad: la de Paltiel por Mical (v. 16).
Para entender estos pasajes es necesario investigar si obraba David (a)
por capricho propio, (b) por sujetarse a costumbres contemporáneas, o (c)
por obedecer la voluntad y las leyes de Dios.