| JULIO 12 |
MÁS BATALLAS
2 Samuel 10:1-19
¿Puede un incrédulo comprender a un hijo de Dios cuando éste quiere mostrar
misericordia? Nuestra historia nos da la respuesta: NO. El que no conoce
a Dios, defícilmente entiende a los que actúan conforme a la voluntad de
Dios.
David quería congraciarse con los amonitas, pero no es bueno tener como
aliados a los que no conocen lo que es misericordia (v. 2). Amón nos habla
de la carne y Dios no quiere que hagamos pacto con ella.
La burla que Hanún hizo de los mensajeros del rey sirvió para romper los
vínculos que unían a David con Nahas. David tenía que comenzar una vida
nueva, sin compromisos con reyes paganos, y Dios lo estaba llevando a esta
meta.
Es lo mismo que Dios desea hoy de sus hijos: siervos sin compromisos con
la carne, el mundo o Satanás. Para esto se habrá de luchar, y podemos tomar
el ejemplo de Joab y Abisai. Sea el versículo 12 nuestro grito de batalla.
El pueblo de Dios, la iglesia, se debilitará si somos derrotados, y las
promesas de Dios (sus ciudades) serán tema de burla y base de dudas si
no nos esforzamos y cobramos las victorias que Dios promete darnos.