| INTRODUCCIÓN AL LIBRO |
2° Reyes
EL Segundo Libro de los Reyes contiene la historia combinada de los reinos
de Judá e Israel, con un relato detallado de la vida de Eliseo (Caps. 1-13).
Luego leemos del final de Israel (Caps. 14-17) y de los últimos reyes de
Judá, llegando hasta el exilio en Babilonia.
El reino del norte tuvo 19 reyes de varias dinastías y todos fueron malos.
Los asirios fueron el instrumento divino para castigar la idolatría, inmoralidad
e injusticia de este pueblo.
El reino del sur también tuvo 19 reyes, pero todos fueron descendientes
de David. La mayoría hicieron lo malo; algunos buscaron a Dios y durante
sus reinados hubo avivamiento espiritual.
Nabucodonosor, en varias etapas, llevó cautiva a la población y destruyó el templo. Así empezaron los tiempos de los gentiles que terminarán ya pronto cuando Cristo, el Hijo de David, venga a ocupar el trono vacante.
| AGOSTO 28 |
CONSAGRACIÓN PARCIAL
1 Reyes 22:41-53
Josafat hizo lo recto, pero hubo algunas áreas donde su obediencia no fue
completa.
Una falta, repetida varias veces, fue buscar yugo con los infieles. Dios
lo libró de la muerte en su alianza con Acab, pero Josafat no aprendió
y hoy leímos de su trato con Ocozías (que hacía lo malo ante los ojos de
Jehová) para construir naves que irían a Tarsis a traer oro. Dios destruyó
esta obra y las naves se rompieron antes de hacer su primer viaje (2 Cr.
20:36,37; Sal. 48:7).
Se nos aconseja a nosotros a no hacer yugo con los infieles. Mucha debilidad,
muchos problemas y fracasos resultan por no acatar este mandato divino.
El mandato no está en un solo versículo. Además de ejemplos como el de
Josafat, tenemos 2 Corintios 6:14-18; 2 Timoteo 2:20,21; 1 Pedro 2:11,12;
1 Jn. 2:15-17. La carne insiste en que es amor, es criterio amplio, es
buen negocio, etc., pero el Espíritu nos dice que es desobediencia y traición
unirse en yugo sentimental, comercial o de cualquier otra clase con quienes
son enemigos de Dios (Mt. 12:30).