| AGOSTO 26 |
PIEDAD vs. IMPIEDAD
1 Reyes 21:1-29
Nabot fue un hombre piadoso que se rehusó a vender o permutar su viña,
aunque el mismo rey era el que la quería. Obedeció a Dios conservando la
heredad de sus padres (Nm. 36:7).
Los impíos fueron: Acab, que en su egoísmo y codicia no pensó en los derechos
de Nabot; Jezabel, que sugiere una acción vil para obtener la viña; los
ancianos, que en vez de defender a su paisano se someten a las maquinaciones
de la reina; los dos testigos falsos, que por temor o por dinero, mintieron.
Parece que ganó la impiedad. Muerto Nabot, Acab toma posesión de la viña,
pero la victoria del mal sólo es momentánea y los placeres del pecado son
de corta duración.
Dios envía a Elías con un mensaje de juicio para los culpables. Acab acepta
su culpa y se humilla ante Dios. Más adelante veremos que la sentencia
se cumple al pie de la letra, pero Dios, en su misericordia, le da una
prórroga al rey. Esta historia nos enseña que aunque la injusticia a veces
prospera, el juicio de Dios es seguro e ineludible. Es mejor ser el oprimido
que el opresor.