| AGOSTO 17 |
MUERE JEROBOAM
1 Reyes 14:1-20
Jeroboam no se apartó de su mal camino como resultado de las experiencias
que vimos ayer. Hoy vemos que Dios le habla por medio de la enfermedad
de su hijo.
Jeroboam no busca a Dios directamente, pero sí al profeta que lo había
ungido. No va personalmente, manda a su mujer disfrazada. Ella oye palabras
de juicio que abarcan no sólo al niño, sino a Jeroboam y a su casa que
perdería el trono (v. 10).
Otra familia arrebataría el trono a Nadab, hijo de Jeroboam y aniquilaría
su casa sin dejar alma viviente (15:29).
El profeta Ahías era ciego (v. 4). ¿Por qué se disfrazó la mujer de Jeroboam?
Tal vez Jeroboam no conocía el estado de salud del profeta a quien había
despreciado por muchos años, pero menos conocía a Dios. Con él de nada
sirven disfraces y regalos (v. 3).
Dios ve el corazón y lo quiere ver arrepentido y humillado. ¿Nos atrevemos
a hacer la oración del Salmo 139:23?