| SEPTIEMBRE 18 |
EN LA CONGREGACIÓN DE JEHOVÁ
Deuteronomio 23:1-25
Después de considerar quiénes no son dignos de entrar en una congregación
santa, el escritor nos lleva a contemplar las moradas de Jehová como un
lugar de refugio (Sal. 84:3,4).
De todos los individuos enumerados, sólo hay lugar para que el siervo
que se huyere a ti de su amo (v. 15).
Este puede entrar y escoger para sí morada donde más le guste con la promesa
de no ser molestado en lo más mínimo. ¡Bendita gracia de Dios! Cuando nos
encontró cansados, enfermos y medio muertos por el maltrato de nuestro
antiguo amo, Satanás (1 S. 30:13-15) ¡nos brindó refugio en sus brazos
amorosos!
Este amor que debe existir en la congregación debe tener como fundamento:
1. Dominio propio, porque no jugará con pasiones humanas (v. 17).
2. Justicia porque no se permitirán negocios sucios u opresión al hermano
(vs. 18,19).
3. Juicio venidero cuando Dios juzgará toda palabra ociosa (vs. 21-23;
Mt. 12:36) y toda acción injusta (vs. 24,25). Pablo usa los mismos temas en
Hechos 24:25.
DÍA ANTERIOR
|
ÍNDICE
|
DÍA SIGUIENTE La Buena Parte es una publicación orientada a fomentar el
habito de leer la Biblia de manera sistemática
El programa de lectura cubre la Biblia en cuatro años
por favor escriba al
administrador