| OCTUBRE 14 |
EL GOBIERNO DIVINO
Isaías 10:5-34
Alguien ha dicho que la soberanía de Dios puede definirse como el ejercicio
de su supremacía. Dios es el Altísimo, el Señor del cielo y de la tierra;
él es absolutamente independiente de todo y no está sujeto a nadie, ni
es influenciado por nadie.
Nadie puede detener ni frustrar sus propósitos (46:10; Dn. 4:35; Ef. 1:11).
Lo hemos notado en nuestra lectura hoy: él ha escogido a un pueblo, que
no es suyo, para castigar la rebeldía de quienes él ama (v. 5). Pero, dentro
de su soberanía, la figura de un Padre amoroso no se pierde, porque vemos
su amor hacia el hijo que necesita la disciplina. Israel se halla invariablemente
al centro del consejo divino que dictamina el destino del mundo.
A las naciones paganas se les permite afligir a Israel, pero ellas reciben,
sin excepción, su propio castigo (Gn. 15:14 hasta Ap. 19:15).
El profeta pasa luego a aquel tiempo (v. 20) cuando el corazón de Israel
será cambiado y buscarán sólo a su Dios, el Santo de Israel. ¿Quién es
nuestro apoyo: el que hiere o el que da vida (v. 20)?
DÍA ANTERIOR
|
ÍNDICE
|
DÍA SIGUIENTE La Buena Parte es una publicación orientada a fomentar el
habito de leer la Biblia de manera sistemática
El programa de lectura cubre la Biblia en cuatro años
por favor escriba al
administrador