| NOVIEMBRE 21 |
“HE AQUÍ MI SIERVO”
Isaías 42:1-9
Esta es la primera profecía directa del Mesías en esta parte del libro.
En esta sección Dios reconoce a varios siervos. Está Ciro (44:28; 45:1)
e Israel (41:8), pero en el pasaje que leímos hoy, Dios no se refiere a
ninguno de ellos sino a su Hijo, el Siervo Perfecto.
El Señor cita este pasaje aplicándoselo a sí mismo en Mateo 12:18-21, pero
cambia mi escogido por mi amado, tal vez en armonía con la declaración
del Padre en el Jordán (Mt. 3:17).
Isaías menciona tres veces al Espíritu en relación con Cristo:
1. En su encarnación (11:2).
2. En su bautismo (42:1; ver Mt. 3:16; Mr. 1:10; Lc. 3:22; Jn. 1:32,33).
3. Al iniciar su ministerio público (61:1).
Consideremos la perfección del Siervo de Jehová:
1. En relación con Dios: complace a su Padre, contenta su alma.
2. En relación consigo mismo: manifiesta humildad; no busca para sí grandeza.
3. Hacia el hombre: muestra paciencia y cuidado. Repara la caña cascada
para que siga emitiendo su sonido agradable y recorta el pábilo que humea
para que la luz brille mejor.
Pongamos nuestra caña y nuestra mecha en manos del Siervo Perfecto para
que nuestro testimonio (sonido y luz) sea más eficaz.
DÍA ANTERIOR
|
ÍNDICE
|
DÍA SIGUIENTE La Buena Parte es una publicación orientada a fomentar el
habito de leer la Biblia de manera sistemática
El programa de lectura cubre la Biblia en cuatro años
por favor escriba al
administrador