| JUNIO 6 |
UN NOMBRE NUEVO
Génesis 32:22-32
JACOB temía ver el rostro de Esaú (v. 20), así que, antes de que eso sucediera,
Dios permitió que le viera a él cara a cara (v. 30). Era necesario un
cambio antes de que entrara a la tierra prometida y, para dar lugar a ello,
Jacob quedó solo (v. 24) para que tuviera un encuentro con Dios.
A todos nos hace falta estar con Dios, a solas, antes de salir a afrontar
las luchas y problemas de la vida cotidiana. Cuando Jacob ya no tiene fuerzas
en las piernas, usa los brazos para aferrarse a su contrincante implorando
bendición. Dios pregunta: ¿Cuál es tu nombre? Jacob responde: Suplantador.
Si Dios nos hiciera la misma pregunta hoy, ¿cómo responderíamos? ¿Hipócrita?
¿Ingrato? ¿Mentiroso? Dios quiere escuchar nuestra confesión de lo que
somos, para poder cambiar el nombre que describe nuestra condición pecaminosa,
por uno que destaque lo que somos por gracia.
El suplantador (Jacob) se convierte en Israel, Príncipe con Dios. Hay un
nombre nuevo para nosotros pero, para obtenerlo, debemos, primero, vencer
(Ap. 2:17).
Israel, cojeando (v. 31), fue más fuerte que Jacob en plenitud física.
DÍA ANTERIOR
|
ÍNDICE
|
DÍA SIGUIENTE La Buena Parte es una publicación orientada a fomentar el
habito de leer la Biblia de manera sistemática
El programa de lectura cubre la Biblia en cuatro años
por favor escriba al
administrador