| ENERO 7 |
PLEGARIA PIDIENDO VINDICACIÓN
Salmo 7:1-17
DEBEMOS notar que tanto aquí como en otros salmos donde David afirma su
inocencia, no se trata de inocencia absoluta, sino relativa. David no dice
que nunca ha pecado, pero sí afirma que es inocente de lo que le acusan.
Todo creyente debe poder afirmar lo mismo, especialmente si anhela obispado
porque es necesario que el obispo sea irreprensible (1 Ti. 3:2). No debe
haber fundamento para acusación alguna que se atreva a hacer el enemigo
en contra de nosotros.
Este Salmo nos enseña que el creyente será acusado con frecuencia; que
la acusación, aunque sin base, duele mucho; que lo mejor es llevar la difamación
de nuestro carácter a nuestro Padre celestial que sabe todo. Al hacer esto
último estaremos imitando a nuestro Señor (1 P. 2:21-23).
Por último, este Salmo nos enseña que el Señor nos vindicará a su debido
tiempo. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan,
y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo (Mt. 5:11).
El calumniador traerá la maldición sobre su propia cabeza. Hay tres ilustraciones
de esto en los versículos 12-16: saetas, armas de muerte y el pozo cavado,
no dañarán al justo. Ante las calumnias, ¿podemos decir: Mi escudo está
en Dios (v. 10)?
DÍA ANTERIOR
|
ÍNDICE
|
DÍA SIGUIENTE La Buena Parte es una publicación orientada a fomentar el
habito de leer la Biblia de manera sistemática
El programa de lectura cubre la Biblia en cuatro años
por favor escriba al
administrador