| ENERO 13 |
DE LA AFLICCIÓN A LA ALABANZA
Salmo 13:1-6
EN este salmo, como en tantos otros, vemos al salmista pasar por experiencias
muy parecidas a las nuestras. El salmo empieza en un clima de aflicción
y ansiedad. Cuatro veces se pregunta: ¿Hasta cuándo...? (vs. 1,2). Parece
que padecía una aflicción física muy grave, pues pide en el versículo 3
ser librado de la muerte y no quería que sus enemigos se alegraran al verlo
vencido por el sufrimiento. Pero en vez de caer en la desesperación ante
tal acumulación de males y aflicciones, aunque sus oraciones no parecían
tener respuesta, sigue orando.
La oración es el vehículo que nos lleva de las tinieblas a la luz. Después
de expresar sus dudas con toda franqueza (algo que muchos creyentes temen
hacer y por eso nunca salen de ellas), el salmista afirma su fe. Confía
en la misericordia de Dios y se alegra en la salvación que ha sido su porción
en tiempos pasados. Su clamor se convierte en canción: Cantaré a Jehová,
porque me ha hecho bien (v. 6).
Recordemos que: Todas las cosas (especialmente las duras y difíciles) ayudan
a bien a los que aman a Dios (Ro. 8:28).
DÍA ANTERIOR
|
ÍNDICE
|
DÍA SIGUIENTE La Buena Parte es una publicación orientada a fomentar el
habito de leer la Biblia de manera sistemática
El programa de lectura cubre la Biblia en cuatro años
por favor escriba al
administrador