| DICIEMBRE 14 |
LA VENDIMIA
Isaías 63:1-14
Ayer vimos al Señor socorriendo a su pueblo. Hoy lo vemos destruyendo a
sus enemigos. El diálogo en los primeros versículos nos recuerda el canto
antifonal del Salmo 24 que tiene preguntas y respuestas parecidas a las
que leímos hoy.
Aquí, el lagar es el lugar del juicio, las uvas son los enemigos y el que
pisa el lagar es el Señor (Ap. 14:15-20). A veces este pasaje es mal interpretado
aplicándolo a la obra de redención.
Cuando el Señor dice: He pisado yo solo el lagar (v. 3), no se trata
de su agonía en Getsemaní sino del día de venganza. No hubo quien lo ayudara
a redimir y tampoco hay quien sea digno de ayudarle a castigar al enemigo.
Al hacer memoria de las misericordias de Jehová, sus alabanzas, las grandezas
de sus beneficios y la multitud de sus piedades (v. 7), unamos una frase
del Nuevo Testamento a una que está en este capítulo.
Tanto en la historia de Israel recordada en los versículos 8-14 como en
nuestra experiencia personal aparece la gloria de aquel que es: GRANDE
para salvar (Is. 63:1) y PODEROSO para guardar (Jud. 24).
DÍA ANTERIOR
|
ÍNDICE
|
DÍA SIGUIENTE La Buena Parte es una publicación orientada a fomentar el
habito de leer la Biblia de manera sistemática
El programa de lectura cubre la Biblia en cuatro años
por favor escriba al
administrador