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UN VARÓN SORPRENDENTE

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UN VARÓN SORPRENDENTE

prensa usada en 1894


MAQUINARIA que aún existe, como por ejemplo: una prensa rudimentaria de construcción casera, es testimonio del ingenio y tenacidad que este siervo de Dios puso al servicio de su Señor.

Detalles de su historia también resaltan su amor a Quien lo redimió y a México, que reconoció como su segundo hogar.

No podía faltar, pues, algo de su biografía en este testimonio a la gracia de Dios.

 

 

Testimonio de la conversión de don Eglón Harris, publicado en "El Sembrador" de fecha Noviembre y Diciembre, 1932.

Don Eglon HarrisUN domingo por la noche, el 15 de Noviembre de 1879, un cómico hablaba a la gran concurrencia en un teatro de Salisbury, Inglaterra. Muy cierto que sus palabras no causaban risa como en ocasiones anteriores, pero todos estaban atentos a lo que decía. ¿Qué le había pasado?

Convertido ya al Señor, el cómico había dejado su oficio de entretener con vanidades y estaba predicando el Evangelio que trae gozo duradero al alma. Uno de los oyentes era un joven de 17 años que fue impresionado de tal manera por lo que oyó que al llegar a casa no pudo dormir.

Desde niño había asistido a la Escuela Dominical y su vida había sido siempre moral y ejemplar, pero esto no le daba tranquilidad. Era pecador y necesitaba un Salvador. En el teatro había oído del único que puede salvar, y esa misma noche se entregó al Señor Jesucristo y fue salvo. Desde luego, su afán fue llevar a otros el gozo que llenaba su alma, sirviendo así al Señor con todo ánimo. Este joven era Eglón Harris.

Un día sintió el llamamiento a salir de su tierra para llevar el evangelio a alguna parte menos privilegiada. Dios dirigió su atención hacia México y llegó aquí hace casi 42 años. Al principio vivió en la cuidad de Tehuacán, Pue., pero viendo que una imprenta para la publicación de folletos sería muy eficaz para propagar el evangelio en todo el país, escogió la ciudad de Orizaba por tener ésta mejor comunicación con el puerto de Veracruz. Después de mucha oración Dios le proveyó de prensas y todo lo necesario y así comenzó la obra que creció, bajo la bendición del Altísimo, y ha seguido sin interrupción hasta la fecha. Para las prensas y los gastos sucesivos nunca pidió a nadie un centavo, ni prestado ni como donativo. A Dios comunicaba la necesidad y él, tocando los corazones de otros, hacía llegar siempre lo necesario para el sostén de la obra y de su obrero. Dios le permitió ver mucho fruto como resultado de este trabajo. De todas partes del mundo que habla español le llegaban cartas expresando gratitud por haber hallado bendición espiritual por la lectura de "El Sembrador" y otros folletos publicados por él: 327 números de "El Sembrador" y 406 suplementos; esto da un total de más de 100 millones de páginas impresas.

Además, Dios bendijo mucho la predicación del evangelio por sus labios en distintas partes del país. Nunca aceptó el nombre de ministro, pastor o reverendo. No tuvo liga con ninguna denominación o misión en el extranjero, ni recibió jamás un centavo como salario por predicar. Siempre se apegó a las doctrinas y costumbres enseñadas en la Palabra de Dios. Como resultado de su testimonio, existen hoy (*) más de 30 grupos de creyentes en diferentes puntos en los Estados de Veracruz y Puebla. Estos no forman una denominación, en oposición a otros grupos de creyentes. Se reúnen únicamente en el nombre de Cristo, y aprecian a TODOS los que aman y siguen al Señor.

 * Recordemos que esto fue escrito en 1932. Hoy, podemos decir que hay más de 100 grupos de creyentes en todo México que pueden ligar su historia al trabajo fructífero de este siervo del Señor.

No dejó de trabajar hasta casi el fin. Por muchos años su corazón le molestó causándole grande fatiga. Algunos días sufría mucho, pero llegando el día 12 de noviembre de 1932, pasó muy tranquilamente a la presencia de Aquel a quien anhelaba ver, habiéndole servido por más de medio siglo.


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 Publicaciones "El Sembrador" 2011