Yunta

“Sirviendo de buena voluntad, como al Señor” (Efesios 6:7).

120 AÑOS

¿Meta?, o...
¡Marca en el camino!

“Dios nos enseñe el camino por donde vayamos, y lo que hemos de hacer” (Jeremías 42:3).

LOS días y las épocas se suceden unos a otros; muchos se acuestan pensando: ¿Qué será del mañana? Otros, entran a nuevas etapas de su vida con la pregunta en sus labios: ¿Qué nos depara el futuro?… Pero, quien tiene su fe en Dios dice con el salmista: “Despierto y aún estoy contigo” (Sal. 139:18). Mucho podrá cambiar, pero lo más importante, ¡jamás! Dios siempre estará a nuestro lado.

Escribir sobre una meta alcanzada, lleva la posibilidad de sentirse realizado y buscar descanso, o bien, pensar en otra, más sencilla, de menos demandas, es decir, más fácil de alcanzar.

Es por esto que, el haber alcanzado 120 años sirviendo al Señor a través de la página impresa, no lo vemos como una meta, sino sólo una marca en el camino.

Hemos de detenernos, sí, pero sólo para contemplar nuestro entorno, y buscar la voluntad de Dios, ver hacia atrás y llenar nuestro corazón de gratitud y confianza, pero más, mirar hacia arriba y ver al Dios inmutable y todopoderoso que suplirá toda necesidad y dará toda indicación que sea necesaria.

El ayer nos dice de la gran aceptación del sencillo folleto de “El Sembrador”, ¿por qué no es esto así hoy?

En primer lugar, ya no se lee como antes y el tiempo que ayer se dedicaba a la lectura, hoy lo absorbe la televisión y los medios electrónicos. Imágenes y colores son los atrayentes este día, pero la Palabra de Dios no deja de ser letras y palabras y Dios nunca ha dicho que una imagen es mejor que mil palabras. Los varones de Dios no dibujaron, sino escribieron su mensaje en la Biblia.

Al analizar el contenido de los primeros folletos, es claro observar que se contendía contra un solo error: las enseñanzas del catolicismo. Hoy, no sólo éstas son diferentes, sino que han aparecido un sinnúmero de doctrinas y filosofías humanas diseñadas por Satanás para minar la fe y para distorsionar el mensaje sencillo del evangelio.

Esto ha hecho que diversifiquemos nuestro ministerio, tarea que demanda horas en la presencia de Dios para entender qué hemos de escribir y con qué fin. Este ejercicio nos ha llevado a escribir nuevos folletos, tocar diferentes temas y poner al alcance de nuestro público nuevos medios de comunicación.

Desde el año 2000 tenemos una página en el espacio cibernético y presentamos la posibilidad de leer artículos y comentarios bíblicos por medio de internet.

Esto nos lleva a terminar con una mirada hacia el futuro donde:

Estaremos nosotros, sus hermanos que laboramos en los talleres de “El Sembrador”.

Estarán ustedes, que oran a Dios y nos apoyan con su donativos y compartiendo con otros nuestras publicaciones.

Pero, sobre todo, está DIOS, en quien está nuestra confianza y en quien encontramos consuelo en las dificultades.

Con esta seguridad, seguiremos hasta la siguiente marca en el camino. “Hermanos, orad por nosotros” (1 Ts. 5:25).

 

“El Sembrador”
La Semilla es la Palabra de Dios
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94300, Orizaba, Ver., México.
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